21 agosto 2025

Joyitas: "Dulce como mi venganza" de Susan Napier


¡Hola! Hoy quiero presentarles otra de las novelas que conservo en mi biblioteca personal y que considero una verdadera Joyita: Dulce como mi venganza de Susan Napier, publicada en la colección Bianca en 1987.

Jessica Wright está decidida a ayudar a su hermanastro, quien tuvo una aventura con la esposa de Matthew Grieve. Para protegerlo, necesita recuperar unas cartas que él escribió a su amante y que han caído en manos del esposo de ésta, quien planea usarlas como prueba en un juicio de divorcio. Con ese objetivo, Jessica se infiltra en la casa de Matthew para abrir su caja fuerte.

Sin embargo, Matthew la sorprende en plena acción. Tras un breve intercambio para distraerlo, Jessica logra dejarlo inconsciente con un movimiento de judo y huir del lugar.

Un año y medio después, Matthew —incapaz de olvidar aquel episodio— la encuentra y la chantajea: debe hacerse pasar por su amante para ayudarlo a cerrar un importante negocio con un empresario cuya esposa parece demasiado interesada en él. A cambio, promete no revelar las pruebas que podrían incriminarla.


❣️ ¿Qué me gusta de esta novela?
La química y los diálogos chispeantes entre los protagonistas, siempre al borde de la confrontación. Matthew, endurecido por un matrimonio doloroso, intenta resistirse a la atracción que siente por Jessica. Ella, por su parte, no duda en desafiarlo a cada paso, aunque pronto se verá obligada a defender lo suyo cuando la esposa del socio de Matthew entre en escena con intenciones muy claras de conquistarlo.


📖 Para cerrar, les comparto un breve fragmento de la novela:


-Yo no soy actriz, lo sabe- Tal vez no podría ocultar el hecho de que no soporto su cercanía - le dijo, expresando sus dudas.

-¿De veras? Lo hizo muy bien aquella noche en Devon… me convenció de que se consumía de deseo por mí.

-¡No me explico cómo pude evitar el vomitar!

-Entonces, de verdad tiene usted material para ganar un Oscar - le dijo, con los ojos brillosos -, porque mis instintos masculinos me decían otra cosa y, normalmente, ellos no se equivocan.

Aquel brillo en sus ojos debió haberla puesto sobre aviso, pero lo registró una fracción de segundo después, demasiado tarde. Eran casi de la misma estatura, pero Jessica descubrió que, apretada por sus brazos se sentía pequeña y débil. Trató de luchar, pero él con una mano la tomó por el cuello y bajó su boca para morder sus labios cerrados.

Ella apretó los dientes y trató de levantar la rodilla entre las piernas de él, pero él la empujó hacia atrás contra el ángulo filoso del escritorio. La mantuvo pegada a él, para que no pudiera intentar nada. Ella echó la cabeza hacia atrás, inesperadamente consciente del exceso de calor generado entre sus cuerpos. Nunca había estado así con ningún hombre, pero tampoco estuvo antes tan consciente del potencial erótico de su atacante. El atractivo animal que antes vio en él, de pronto se convertía en una seria amenaza. Algo en ella, oculto durante mucho tiempo, comenzó a despertar, agotando su resistencia.

-¿La estoy lastimando? - le preguntó contra su boca -. Ahora sabe que también yo sé morder, Jessica. En esta ocasión no me podrá clavar sus colmillos - dijo, recordándole cuando escapó de él durante aquella fiesta.

-¡No!

-Sí- puso de nuevo sus labios sobre los de ella. Su brazo se enredó alrededor de su cintura, todo en él era firme excepto su boca, que era suave y húmeda, lo que la hacía más peligrosa que lo demás.

Jessica se rehusaba a sucumbir, luchando contra el deseo inevitable, pero sus esfuerzos fueron en vano y empezó a responder a la caricia. Toda reacción consciente se había detenido. [...] Él lo sabía. Se percataba de la reacción involuntaria en ella, el conflicto entre la pasión y la razón. [...]

En esta ocasión él permitió separarse y se miraron fijamente por un momento lleno de tensión.

-No hay Oscar este año para usted, Amor - le dijo con sorna -. Fue una exhibición muy poco convincente de repugnancia.

Pero Jessica podía ver el hambre insaciable en sus ojos oscuros, lo que le proporcionaba una cierta satisfacción dentro de su terrible vergüenza. Él también se había impresionado. No era tan frío como pretendía ser.

-Usted… - le dijo con los labios inflamados, tratando de buscar una palabra que fuera un insulto, pero él se adelantó una vez más.

-No necesita preocuparse por que yo vaya a convertir en un hecho la ficción, nunca me acuesto con ladronas. Uno no puede saber si encontrará su cartera por la mañana. Además, a propósito de víboras, creo que usted debe ser de la variedad de la boa constrictor… si se lo permitiera me devoraría entero.

Jessica lo odió por esa última crueldad. Le angustió e irritó el pensar que él se había dado cuenta de lo cerca que estuvo de perder el dominio de sí durante aquel despertar erótico.

-Muy bien, Jessica, se puede marchar. Tendrá noticias mías -se sentó sin mirarla acercándose a la pantalla de la computadora -. Será mejor que ponga sus asuntos en orden, quiero viajar este fin de semana… ¡sin discusiones! - agregó cuando ella intentaba decir algo con voz débil.

-Sólo le iba a pedir que abra la puerta para que pueda alejarme de usted tanto como sea posible.

-Espero que no sea demasiado lejos, Jessica - expresó él, riendo-. Recuerde, tengo a alguien observando todos sus movimientos y la puerta no estuvo cerrada con llave en ningún momento. Es interesante, ¿verdad?, observar cómo sus suposiciones con respecto a mí afectan su poder de razonamiento… No me vio cerrarla, ¿o sí? Pobre Jessica, encerrada, plagiada y confinada por sus propios errores.

Jessica abrió la puerta de un tirón y salió, furiosa, al corredor, seguida por el odioso sonido de su risa burlona. El último golpe destrozó por completo los últimos fragmentos de serenidad. ¡Estúpida, estúpida! Todo en él era un engaño. ¡Se dejaría hervir en aceite antes que caminar un solo metro a su lado!


🔗 Si quieren conocer más sobre esta historia, pueden consultar su ficha completa en nuestro sitio web:

🗂️ Dulce como mi venganza - Susan Napier


1 comentario:

  1. A mí también me encantó esta historia.
    La verdad es que está autora tiene buenas novelas. Sus historias se quedan en el recuerdo y está fue una de ellas.
    Gracias por traerla a mi recuerdo 😘

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