✨ ¡Hola! Hoy quiero presentarles otra de mis novelas favoritas de la colección Violena: Apasionada entrega, de Elaine Raco Chase, publicada en 1986.
La protagonista de esta historia es Roxanne Murdoch, dueña de Saludos y felicitaciones, una empresa dedicada a la entrega de mensajes muy particulares: representaciones musicales divertidas, ingeniosas y siempre profesionales. Todo comienza cuando una de sus empleadas sufre un accidente y no puede cumplir con el encargo que tenía asignado. Roxanne intenta, sin éxito, encontrar un reemplazo, pero no es tarea sencilla: están en plena temporada de vacaciones de Navidad, a solo cuatro días de Fin de Año. Sin alternativas, decide encargarse ella misma del mensaje.
El destinatario es Abraham “Bram” Tyler, flamante vicepresidente del Banco Nacional Hepworth, responsable del área de préstamos comerciales. El pedido no deja lugar a dudas: una bailarina vestida de odalisca que interprete la danza de los siete velos para felicitarlo por su reciente ascenso al séptimo cargo de vicepresidente.
¡Imaginen la sorpresa de Bram al ver a esa mujer sensual danzando en plena sala de reuniones! Roxanne cumple con su actuación y se retira apresuradamente. Sin embargo, en el ascensor se cruza con la última persona a la que deseaba volver a ver: el atractivo vicepresidente que ya había logrado acelerar su respiración.
- ¿No era usted una de las animadoras de mi fiesta? - preguntó Bram levantando la cabeza y tocándose la oreja derecha.
- ¡Noooo...! - contestó Roxanne, admitiendo que esa respuesta no era en realidad una mentira, pues ella no era animadora.
Volvió a mover la cabeza para ocultar la cara, golpeando impaciente con la bota el suelo del elevador y preguntándose por qué tardaba tanto el arcaico vehículo. Comenzó a sentirse descompuesta del estómago y al intuir que él le hacía otra pregunta tuvo un espasmo muscular. Protegida por la seguridad que le brindaba el abrigo, relajó el abdomen con la esperanza de que al hacerlo se le calmaría el dolor.
Oyó un suave "tac" y, al bajar la vista conteniendo la respiración, observó cómo el zafiro, al caer de su abdomen, rebotaba en la punta de su bota e iba a parar entre sus piernas. Con mucha discreción corrió un pie hacia la piedra azul.
Ya estaba a punto de ocultar su tesoro perdido, cuando una mano le tomó el tobillo y frustró su intento.
- No puede negarme otro encantador recuerdo. Esta gema quedará muy bien con mi nueva colección de velos - le dijo Bram con voz sonora y una amplia sonrisa.
El destino vuelve a intervenir cuando una fuerte nevada obliga a ambos a regresar al banco del que se habían marchado poco antes. La cercanía, la atracción y el clima invernal hacen que el deseo se desate durante los días que permanecen allí aislados. Pero una pregunta queda en el aire: ¿qué sucederá cuando la tormenta amaine y cada uno deba volver a su vida?
💖 ¿Qué me gusta de esta historia?
Es una novela en la que el protagonista se enamora rápidamente de ella y no duda en ir por más. Bram está decidido a hacerse un lugar en el corazón de Roxanne, una mujer que lo deslumbra tanto por su inteligencia como por su agudeza para los negocios. Si bien ella no está del todo convencida de que sentimientos verdaderos puedan surgir en tan poco tiempo, pronto comienza a descubrir que también lo ama y que un futuro juntos es posible.
📖 Y, como siempre, les comparto un breve fragmento de la novela:
- ¿Roxanne? - la llamó conteniendo la respiración, y con el corazón latiéndole con violencia en el pecho. - ¿Y si tienes lesiones internas? ¿O un traumatismo de cráneo? ¿Si...
- Estoy bien. Sólo estoy descansando - le comentó con los ojos cerrados.
Ese momento de gran tensión lo dejó exhausto. Recorrió con la vista sus facciones, acariciándolas con la mirada: la frente, sus suaves y aterciopeladas mejillas, la nariz y, por último, sus labios entreabiertos.
- ¡Qué lástima! Tenía la esperanza de poder darte otra vez respiración boca a boca - le dijo acercando los labios a su boca -. Aunque esta vez sería para que recobraras un poco de color en las mejillas.
- ¿Me encuentras muy pálida? - le preguntó sin abrir los ojos.
- Por supuesto.
- ¡Entonces, adelante!
Sus labios se unieron con pasión. Roxanne trató de autoconvencerse de que la intimidad era causada por su mal estado de salud. Pero eso no era cierto. La verdad era que necesitaba sentir los brazos de Bram y el calor de sus labios. Dicho de otra manera: necesitaba a Abraham Tyler.
Quizás había algo de cierto en aquello de que el peligro agudiza los sentidos, nos excita y nos hace actuar de modo distinto al habitual.
En realidad eso era lo que Roxanne estaba haciendo, pues en condiciones normales jamás hubiera invitado a ese hombre a que la besara.
"Podría hacer esto todos los días durante el resto de mi vida", pensaba Bram, mientras besaba sus húmedos labios. Le acarició los hombros desnudos y la suave piel de la espalda.
Desde un principio lo atrajo su mirada, pero había algo más sutil y encantador en ella... su ingenio, su inteligencia, su calidez, su sensibilidad. Había sentido lo mismo dos años atrás cuando la conoció y en ese momento podía confirmarlo.
A pesar del traje de odalisca, Bram sabía que esta mujer no era una fantasía. Roxanne era una persona y él comenzaba a ser consciente de su femineidad con rapidez. Sabía que debía dejar de besarla, pero no lo hizo. No podía..., la besó una y otra vez.

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